Los Anteojos del Tata

Entradas de Febrero 2009

LA QUIEBRA DEL CAPITALISMO INTERNACIONAL

Febrero 21, 2009 · 10 comentarios

“Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.

Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.”

Francisco De Quevedo y Villegas

Poeta español (1580-1645)

 

En los últimos meses, una de las consultas más frecuentes que me han hecho ha sido sobre la actual crisis económica internacional, y su correlación y consecuencias para la Argentina. 

En mi nota del 20 de septiembre pasado titulada “La Gallina de los Huevos de Oro” (http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/2008/09/20/la-gallina-de-los-huevos-de-oro/),

expliqué el proceso que desencadenó el derrumbe financiero. Hoy intentaré exponer un panorama general y sintético de sus causas, y un detalle de las formas posibles que existen para lograr la recuperación de las economías.

 

¿POR QUÉ SUCEDIÓ?

 

El colapso se produjo porque desapareció el dinero. Éste, en su mayor parte, ha buscado refugio en las cajas de seguridad, en los bonos del Tesoro de Estados Unidos (aunque tenga 0% de rendimiento) o, principalmente, en el oro.

 

El proceso que llevó a esta crisis comenzó cuando, a partir del año 2003, se aceleró la suba de los valores de las materias primas en los mercados (commodities) y, al mismo tiempo, el Tesoro de los Estados Unidos estableció una tasa bajísima de interés por sus bonos (menos del 2% anual). Esta conjunción de hechos determinó que una gran parte de los inversionistas buscaran mayores dividendos y se volcaran a los mercados financieros alternativos, en especial, a los fondos de inversión hipotecaria (1) y a la especulación a futuro de los precios de las materias primas, ya que los valores de ambos mercados mostraban ascenso constante.

 

El colapso se produjo porque desapareció el dinero. Y sin éste, se caen todas las economías pues, mayoritariamente, éstas se mueven en base al crédito

 

Mayoritariamente se produjo una especial y considerable expansión del crédito hacia los fondos hipotecarios pues se sostenía la idea de que el riesgo estaba acotado dado que si el deudor no pagaba se liquidaba la propiedad y se recuperaba el capital. Los beneficios obtenidos por los inversionistas en estos fondos eran muy superiores a los que se podían conseguir con las tasas bancarias. Este dinero permitió un enorme crecimiento de las construcciones. La financiación para la compra de una propiedad devino en excelente y de fácil acceso para el comprador.

Toda esta coyuntura propagó una cadena paradisíaca de inversionistas de segunda, tercera o cuarta mano (ya que el mismo documento se endosa varias veces –Ver nota “La Gallina de los Huevos de Oro”).

Sin el control estatal ni bancario, esta presión de los intermediarios fue generando un constante aumento de los precios de las propiedades. A su vez, esta suba alimentó la compra especuladora de bienes inmuebles: todo lo que se compraba entonces era barato comparado con lo que iba a costar la misma propiedad unos pocos meses después.

 

Mucha gente aprovechó las facilidades crediticias para adquirir una vivienda para habitar, pero otra buena parte del mercado fue absorbido por especuladores que compraban para acceder a muy atractivas ganancias. Es que con la constante suba de precios, en un año se podían hacer extraordinarias diferencias entre los valores de compra y de venta. 

Fue el caldo ideal para que la codicia humana se zambullera.

 

¿CÓMO FUE?

 

A partir de 2005 y como una manera para combatir la incipiente inflación, la Reserva de los EEUU inició un paulatino aumento de su tasa de interés. Volvió a captar dinero, por lo que les quitó a los mercados financieros cierta liquidez monetaria. A mediados de agosto de 2007, esta tasa ya había sobrepasado el 4% anual. La venta de inmuebles se frenó y el dinero para mantener el nivel de financiación comenzó a escasear. Subieron los intereses, los montos de las cuotas hipotecarias pasaron a ser más elevados, y los valores de las propiedades comenzaron a bajar gradual y constantemente.

Los que las habían adquirido para su vivienda mostraron atrasos en los pagos de esas cuotas reajustadas por los mayores intereses. A su vez, aquellos que habían quedado últimos en la cadena especulativa –la de comprometer la compra de un inmueble pensando en venderlo poco tiempo después con un buen margen de beneficio- al ver que no sólo no obtenían ganancia sino que comenzaban a tener diferencias negativas, intentaron masivamente vender.

Pero siguieron sin aparecer los compradores.

El mercado inmobiliario se desplomó. Los inversionistas de los fondos hipotecarios se encontraron con que sus bonos valían apenas el 30% de su valor. La situación era simple: los deudores no podían seguir pagando sus cuotas adecuadamente, ni se podían vender las propiedades.

 

A pesar de que los bancos tradicionales habían participado poco de la especulación, comenzaron a sufrir sus consecuencias dada la gran magnitud de deudas hipotecarias incobrables, o con dificultades de cobro, que ya existían en los mercados. En un mundo fuertemente globalizado e interconectado mediante constantes flujos de dinero virtual a través de internet, era imposible que esta crisis de los Fondos de Inversión no tocara también a los créditos de todo tipo y en todo el mundo.

Cundió el pánico y con él, la desconfianza. Se desplomaron los mercados: los bancos perdieron depósitos y los valores de las acciones y los commodities (petróleo, granos, etc) cayeron en forma acelerada.

Y fue así que el dinero comenzó a desaparecer y, como mencioné al principio de mi nota, los que tienen cierto capital monetario buscan refugio en sus cajas de seguridad, en los bonos del Tesoro de Estados Unidos o en el oro.

 

Los que tienen cierto capital monetario buscan refugio en sus cajas de seguridad, en los bonos del Tesoro de Estados Unidos o en el oro.

 

Y con la desaparición del dinero, desapareció el crédito. Y sin éste, se caen todas las economías pues, mayoritariamente, éstas se mueven en base al crédito.

Los bancos dejaron de contar con sus principales ingresos y se ubicaron al borde de la quiebra (en EEUU ya quebraron 39 entidades en estos últimos dos meses).

Por miedo al futuro y por la falta concreta de dinero, se restringió el consumo, por lo que las industrias se están enfrentando a una caída de su producción que también los está llevando hacia una posible quiebra y a ejecutar masivos despidos de personal en el intento por evitarla. Estos despidos se están extendiendo a todos los rubros por lo que el mayor nivel de desempleo conduce a la  profundización de la caída del consumo y esta caída, a su vez, está acelerando la espiral descendente de las economías.

 

LA REACCIÓN DE LOS GOBIERNOS

 

“Un banquero es una persona que te presta su paraguas cuando el sol brilla, pero lo quiere de vuelta en el preciso instante en que comienza a llover.”

Mark Twain (1835-1910)

Seudónimo del famoso escritor y periodista Samuel Langhorne Clemens.

 

Ante un panorama como éste, para que la gente retome la confianza en el sistema no es suficiente el discurso de los gobernantes. Se necesitan dos cosas: 1) Acciones concretas que generen esperanza cierta en superar la crisis; y 2) Tiempo.

Por lo tanto, lo que los gobiernos deben hacer es llevar a acto las medidas necesarias para que, en realidad, se pueda superar la grave situación económica.

 

LAS MEDIDAS POSIBLES

 

Cuando el problema es que una gran masa de dinero desaparece de los mercados y de los bancos, hay una sola solución: Que aparezca nuevamente.

Hay dos maneras para lograrlo:

 

a)      Aumentando enormemente los gastos del Estado.

Además de los habituales  (mantenimiento, infraestructura y soportes sociales), los gobiernos deberán generar una mayor cantidad de proyectos en obras públicas e infraestructura.

El pensamiento económico que sostiene esta política es el siguiente: Un Estado eficiente puede reemplazar circunstancialmente la ausencia de inversiones privadas. Privilegia las obras públicas para paliar la desocupación y vuelca fondos para sostener aquellos sectores claves de la economía, en especial los bancos y las automotrices.

Las principales virtudes que tiene esta decisión son que amortigua en buena parte los costos sociales de la crisis y que la posibilidad de recuperación no dependerá especialmente del “humor volátil” de los inversionistas.

 

Un Estado eficiente puede reemplazar circunstancialmente la ausencia de inversiones privadas.

 

Los problemas más importantes son las peligrosas consecuencias que puede generar en una economía capitalista una excesiva injerencia del Estado en el desenvolvimiento de la misma, y el cómo conseguir ese dinero extra para reemplazar al ausente.

Normalmente esos fondos deberían salir de los impuestos pero, como generalmente con las crisis se produce una fuerte caída del consumo y de las exportaciones, el ingreso disminuye y la mayoría de los gobiernos deben recurrir al endeudamiento o a la emisión de moneda.

Entonces, la amenaza inflacionaria es muy grande, y es probable que ésta se produzca finalmente. Si esta inevitable inflación logra ser parcialmente controlada, los mercados pueden llegar a sostenerse hasta que retorne la confianza en los inversores privados y decidan volver a arriesgar su dinero. Si no se puede controlar, el colapso de la economía se profundizará aún más.

 

b)     A través de la reducción de impuestos.

El pensamiento económico que sostiene esta política es el siguiente: Si reducimos los porcentajes de los impuestos, habrá más dinero disponible. Éste se puede volcar al consumo, o a la inversión y a los mercados, generando así la confianza que intrínsecamente genera este tipo de acciones. Esta confianza se expande, porque la transmite el inversor privado en lugar del Estado, y ayuda a restablecer el movimiento económico del país.

La principal virtud que tiene esta forma de solución es que se trata de dinero genuino porque los privados no tienen la potestad para emitir moneda, por lo que no genera mayor inflación. Sin ésta, y con mayores posibilidades de ganancia, los inversionistas pueden aparecer, y con ellos retorna el dinero.

La recuperación es más rápida debido a que los efectos de un mayor ingreso disponible (por la reducción de los impuestos) son siempre más inmediatos sobre el consumo que un gasto de capital (infraestructura y obras públicas).

 

Reduciendo los porcentajes de los impuestos, habrá más dinero disponible para que el consumo y las inversiones retornen.

 

Los problemas más agudos que pueden presentarse con esta opción son: cómo solucionar los costos sociales durante el tiempo necesario para que se dé la recuperación económica, y cómo enfrentar la violencia de la sociedad si la recuperación tarda más de lo que ésta puede tolerar.

 

Normalmente, en términos ideológicos, los socialdemócratas europeos y los demócratas norteamericanos son partidarios de la primera de las soluciones. Los liberales, conservadores y republicanos tienen preferencia por la segunda, aunque algunos también optan por una mezcla de ambas.  El nuevo presidente de los EEUU, Barack Obama, ha aprobado una serie de medidas que se aproximan a la primera de las propuestas de solución, mientras que Japón y una parte de las naciones europeas están aún debatiendo por cuáles de estas dos opciones se vuelcan, o si apelan a una mezcla de ellas. 

 

¿PARA CUÁNDO LA RECUPERACIÓN?

 

En la gran mayoría de las crisis pasadas hubo intervenciones gubernamentales masivas para sanear a los bancos, pero esto llevó a fuertes incrementos de deuda pública, al tiempo que las economías involucradas se hundían mientras el gasto público se incrementaba.

La velocidad de la recuperación difirió mucho según cada caso: por ejemplo, Japón atravesó un brutal estancamiento en 1990 y tardó toda la década para recuperarse. En cambio, Corea del Sur retornó rápidamente al crecimiento después de los efectos de la crisis asiática de 1997. La diferencia básica en la velocidad de recuperación se centró en el reconocimiento de la dimensión de la crisis y de la existencia de problemas estructurales. Japón tardó mucho en aceptar ambos, mientras que Corea del Sur los abordó inmediatamente.

 

Lo más probable es que el mundo se recuperará más rápido que la Argentina.

 

Si bien lo más probable es que el mundo se recuperará más rápido que la Argentina, hay que tener en cuenta que el proceso será muy complicado y demandará mucho tiempo ver buenos resultados. No olvidemos que los préstamos retrasados y/o incobrables en los EE.UU ascienden a 5.7 trillones de dólares, es decir, nada menos que el 40% de su PBI. Esto implica que los ingentes esfuerzos que realizará su gobierno a través de un enorme aumento de los gastos de ayuda, que conllevará a la emisión de títulos públicos para financiarlos, profundizarán aún más su posición del mayor deudor mundial. Además, desde el punto de vista administrativo, esta ayuda se agrava dada la gran dispersión de entidades involucradas (8500 bancos y 700 grandes empresas).

Por efectos de la globalización, el impacto de la caída de la actividad en EEUU no solo contagió a Europa, sino que ya se expandió a los dos grandes tractores de la economía mundial de los últimos diez años: China e India.

 

De todos modos, la idoneidad de los gobiernos de las naciones desarrolladas, sumada a la concientización de la gravedad de esta crisis y el conocido sostén de sus instituciones, auspician buenas posibilidades de un recupero para el 2011.

 

Con respecto a la crisis argentina, si bien el colapso financiero internacional ha hecho mella en ella, tiene causas y consecuencias bastante diferentes al resto del mundo.

Por otra parte, la incapacidad intelectual de sus máximos funcionarios y el hecho fáctico de que se trata de un país cuya economía no es manejada por un idóneo en la materia (Néstor Kirchner es, de hecho, el verdadero ministro de economía del país), presagia una caída muy profunda. Probablemente, el año 2010 será para la Argentina el año de quiebre de sus finanzas y su recupero dependerá, en mucho, de las acciones que realice el próximo gobierno.

En la nota de la semana que viene, me ocuparé de analizar el proceso de la crisis nacional y sus perspectivas de recuperación.

 

Enrico Udenio

21 de febrero de 2009 

(1): Los fondos de inversión (Hedge Funds) son packs que organizan empresas de ahorro e inversión para inversionistas que, en general, les resulta complicado invertir de manera directa en las bolsas de valores o en el mercado de los commodities o de moneda extranjera. El hecho de que estas sociedades de inversión son conformadas por un “grupo de personas”, ayuda a que sean más accesibles porque disminuye la cantidad de dinero necesaria para invertir. Estos fondos no tienen control estatal ni bancario lo que los hace muy flexibles y de alto riesgo a la hora de otorgar los créditos (denominados “subprime” o “hipotecas basura”) orientados a clientes con escasa solvencia comprobada.

 

Categorías: Actualidad · Política y economía

INFORME SOBRE LA EDUCACIÓN – 12ma Parte: LA UNIVERSIDAD – Evolución, Oferta y Demanda

Febrero 21, 2009 · Dejar un comentario

DECIMOSEGUNDA PARTE

LA UNIVERSIDAD:

EVOLUCIÓN, OFERTA Y DEMANDA

 

La globalización ha alcanzado también a la educación superior. Se calcula que para el año 2013, habrá en el mundo un mercado de cincuenta y cinco millones de estudiantes universitarios. De estos, más de cinco millones estudiarán en países extranjeros, y otro tanto por el sistema a distancia vía Internet, cuya importancia irá creciendo en la medida que cobren validez nacional e internacional sus títulos, acreditaciones y equivalencias, aunque parece difícil que puedan superarse ciertos límites cuando se trata de conocimientos complejos que aún requieran la formación presencial.

Actualmente la mayor oferta educativa universitaria está radicada en los países occidentales desarrollados, principalmente en Estados Unidos, cuyas universidades crecen y dominan el mercado con más del 30% de estudiantes extranjeros. Los otros países que absorben el 55% de los estudiantes internacionales son también angloparlantes, Gran Bretaña, Canadá y Australia (Spitta, A.; 2002).

 ……..

 

ESTA NOTA ASÍ COMO TODAS LAS ANTERIORES DEL DOSSIER “INFORME SOBRE LA EDUCACIÓN”  SE ENCUENTRAN EN LA PÁGINA DE ESTE BLOG DENOMINADA DOSSIER SOBRE LA EDUCACIÓN.

http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/dossier-sobre-la-educacion

 

 

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LA KIRCHNERVIOLENCIA

Febrero 15, 2009 · 18 comentarios

 

“Debemos abolir todo aquello que tenga siquiera la apariencia de privilegio”.

Woodrow Wilson

Presidente de los Estados Unidos desde 1912 hasta su fallecimiento, en 1919.

 

Las cosas en la Argentina están agravándose día a día. Las noticias diarias muestran una escalada de violencia pocas veces vista. Tomo un día cualquiera: el pasado viernes 6, además de los cotidianos robos y asaltos, asesinatos y secuestros, las noticias policiales nos traía a dos menores, uno de ellos de 7 años de edad y el otro de 9, que asaltaron a transeúntes en pleno centro; por el lado político, miembros del conflictivo gremio de los empleados de subterráneos se trenzaban en batallas campales; los agricultores agredían físicamente a funcionarios del gobierno nacional; éstos, a su vez, atropellaban verbalmente y descalificaban de manera soez a los opositores; Moyano, en su rol de capomafia, continuaba con su política de extorsiones cooptando otra entidad gremial en contravención a lo que la ley sindical determina.

Las novedades sobre el tema de la violencia, que los diarios relataban en ese día, se completaba con la noticia de que los jueces habían emitido una sentencia en la que liberaban de culpas penales a todos aquellos estudiantes que, irrumpiendo en la sala de reuniones de la dirigencia universitaria, habían destrozado parte de las instalaciones y habían impedido el retiro de los directivos.

De esta manera, y aunque no haya sido su objetivo, la justicia instalaba un mensaje a la sociedad: los estudiantes –al igual que otros sectores de la sociedad como los piqueteros, gremialistas, agricultores, etcétera-  tienen permiso para exteriorizar con violencia sus deseos y exigencias.

Esta falta de límites, que la mayoría de los jueces no se atreven a condenar, viene expandiéndose desde hace varios años y no sólo parecería no tener fin, sino que continúa en aumento.

 

El país adolescente

 

Recordemos que, en términos evolutivos, nuestro país tiene una población con características adolescentes que, como tal, no puede aceptar adecuadamente los límites y las frustraciones que le impone la realidad. Desde esta posición, avanza en la conquista de sus deseos aunque deba con ello transgredir las leyes y las normas que regulan la convivencia. Es que para un adolescente el “basta” siempre deberá provenir del afuera. Por lo tanto, si los jueces, en lugar de promover en los ciudadanos el acatamiento de los límites que los fundadores de la república establecieron claramente en la Constitución, inventan perversas interpretaciones sobre sus conceptos básicos para así eludir su cumplimiento, no hay demasiada duda de que el argentino –institucionalmente adolescente-  potenciará aún más su individualismo, su poca solidaridad y respeto por los derechos ajenos, su alto nivel de agresividad y discriminación, su pensamiento mágico, extremista, su tendencia a una lectura polarizada de la realidad, y a poner afuera la causa de sus males. 

 

Sin una justicia independiente, las patotas organizadas seguirán asaltando continuamente el poder.

 

En una de mis anteriores notas describí que el fenómeno transgresor argentino podía ser analogado con el de un violador. No lo puede evitar, no se cura y se siente compelido a repetir el hecho. Si bien, con posterioridad, alguno puede reconocer el mal realizado, en el momento de realizar la acción no tiene conciencia de sus implicancias. Del mismo modo que el abusado tiende a realizar de manera activa aquello de lo que fue víctima, las nuevas generaciones de argentinos, al vivir en una sociedad cuyas reglas básicas son violadas por sus mayores, tienen altas probabilidades de transformarse en los próximos victimarios.

 

Como pueblo, hemos sido condescendientes con nosotros mismos hasta el hastío, buscando continuamente argumentos o explicaciones para justificar la recurrente tendencia a quebrar la mayoría de las normas legales y de convivencia que rigen en nuestro país. Entonces, las más de las veces convertimos nuestras transgresiones y delitos en acciones justicieras de reclamo o, incluso, revolucionarias, al tiempo que los delincuentes pasan a ser siempre “los otros”.

 

Sin una justicia independiente, constitucionalista e institucionalista, que sirva de guía para facilitar el rechazo a las aventuras personales, las patotas organizadas seguirán asaltando continuamente el poder sumiendo al pueblo en una constante frustración, desorientación y desesperanza. No es inocuo para la institucionalidad del país estar gobernados desde hace cinco años por un matrimonio que detenta un constante discurso belicoso contra todo aquel que no comulga con sus ideas. No olvidemos que una de las máximas, y la historia ha dejado testimonio de su verdad, ha sido que la violencia de los de arriba genera y propaga la violencia de los de abajo.

 

La Justicia, al servicio del gobierno de turno

 

En la Argentina, la instauración de los valores esenciales de la democracia se inició con el proceso de su propia independencia, pero las imposiciones de los grupos dominantes radicados en Buenos Aires impidieron una temprana estabilización de los regímenes políticos. Las continuas guerras civiles estorbaron la construcción y la aplicación de las leyes que defendían los principios demoliberales y el desarrollo económico capitalista, de acuerdo a lo establecido en la Constitución de 1853. Los constantes cambios políticos, el predominio del caudillismo, las presiones de la oligarquía terrateniente, los enfrentamientos ideológicos entre unitarios y federales, la dependencia económica externa, los regímenes autoritarios populistas y las dictaduras militares, fueron algunos de los factores que provocaron la inestabilidad, la lucha constante de facciones, el subdesarrollo y el estancamiento generalizado que se convirtieron en los rasgos característicos de la política argentina.

Una cultura autoritaria y populista, que se niega a distinguir la diferencia que existe entre autoridad y autoritarismo, combinada con aquellos medios de comunicación que eluden exponer la fragante corrupción de las altas esferas gubernamentales y propagan el pensamiento único del Poder Ejecutivo, porque lamentablemente detentan una alta dependencia económica de los gastos publicitarios del Estado, ha jugado un rol determinante en la constante ruptura de las leyes y de las bases expuestas en la constitución argentina.

 

Hay una cultura, autoritaria y populista, que se niega a distinguir la diferencia que existe entre autoridad y autoritarismo.

 

Probablemente el ejemplo más pueril de esta política de sumisión periodística ha sido el diario Página 12. A pesar de su muy modesto nivel de venta, en los últimos cinco años, recibió en publicidad oficial apenas 20% menos que el diario Clarín, que es el de mayor circulación de América Latina, y el 50% más que el diario La Nación, que es el que le sigue a Clarín en circulación. De un medio que años atrás se distinguía por su independencia del poder político y su constante crítica hacia los poderosos, que fue símbolo del progresismo argentino y paladín del intelectual de izquierda, se transformó en estos últimos cinco años en una caricatura del discurso del peronismo kirchnerista. Cuando se conoció el fallo judicial que obliga al gobierno a no discriminar a la Editorial Perfil en sus gastos publicitarios, todos los medios argentinos le dedicaron grandes espacios a la noticia, con excepción de Página 12. Para este diario, esa sentencia valía apenas un minúsculo rincón de papel. Es que, desde una lógica económica elemental, no tiene más remedio que someterse a las decisiones políticas que toma el matrimonio Kirchner: el 80% de sus ingresos publicitarios corresponden al gobierno nacional. 

   

Era inevitable que los fallos derivados de interpretaciones forzadas, o incluso retorcidas, de las leyes vigentes, engendrarían en el futuro consecuencias lamentables para la Nación.

 

Es ya conocida la presión política ejercida por los gobiernos de turno sobre la justicia argentina, lo que determina una merma en su independencia. En la actualidad, un factor que entorpece aún más su labor la constituyen la presión de los medios de comunicación y de la población a través de movilizaciones populares, acciones extorsivas como los cortes de ruta, toma de empresas, universidades, colegios, casas, etc.  Es mi opinión que el nivel de coacción ejercido en estas circunstancias llega a ser tan elevado que genera fallos derivados de interpretaciones forzadas, o incluso retorcidas, de las leyes vigentes, modificando el espíritu de las mismas. Las experiencias vividas durante los últimos años nos indican que en el afán de satisfacer a cualquier costo deseos y pensamientos erigidos como únicas verdades, los gobernantes, los jueces y la misma opinión pública arrasan con las garantías de la libertad y el derecho que debe sostener, justamente, a un Estado Democrático de Derecho.

Estamos hoy viviendo las inevitables consecuencias de errores del pasado que, si no tienen visos de modificarse en el presente, seguirán engendrando en el futuro consecuencias lamentables para la Nación.

 

Enrico Udenio

15 de febrero de 2009

 

 

 

 

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INFORME SOBRE LA EDUCACIÓN – 11ma Parte: LA UNIVERSIDAD – Historia y Objetivos

Febrero 15, 2009 · Dejar un comentario

Undécima Parte

 

LA UNIVERSIDAD:

HISTORIA Y OBJETIVOS

 

Los primeros educadores de la humanidad surgieron en Grecia (el nombre <pedagogía> deriva del griego país, <paidós> -niño- y ago, agog -<conducir>). Eran los esclavos más instruidos y su misión consistía en compartir las horas con los pequeños, paseando con ellos o permaneciendo en el denominado <paedagogim> (“sala de los niños”). La enseñanza se impartía siempre al margen del Estado, el cual no la consideraba de su incumbencia, sino correspondiente al jefe del hogar. Estas prácticas se difundieron vigorosamente durante el Imperio Romano y los esclavos pedagogos, en su mayoría griegos, comenzaron a ser mejor mirados y pagados, e incluso, muchos de ellos, ahorrando dinero de sus lecciones, compraron su libertad.

 

Durante el reinado de Tito Flavio Vespasiano, en el primer siglo de la era cristiana, se oficializó el oficio del pedagogo (“gramatista”) pagándole el Estado, por vez primera, un sueldo. En aquel período, la educación en Roma se encaraba desde el punto de vista de la “utilidad para la vida”. Hasta los siete años quedaba el niño en el hogar, al cuidado y la educación de la madre. A esa edad ingresaba en la escuela, donde durante cinco años el maestro primario le enseñaba a leer, escribir y la aritmética. A los doce años, el niño ingresaba a la escuela de retóricos y gramatistas, equivalente a nuestro secundario, donde durante cuatro años un profesor <al que llamaban litteratus> le enseñaba filosofía, ….

 

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INFORME SOBRE LA EDUCACIÓN – 10ma Parte: LA EDUCACIÓN BÁSICA – Conclusiones 2da Parte

Febrero 7, 2009 · 1 comentario

 

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INFORME SOBRE LA EDUCACIÓN – 9na Parte: LA EDUCACIÓN BÁSICA – CONCLUSIONES 1ra Parte

Febrero 2, 2009 · 1 comentario

 

Enrico Udenio

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1 de febrero de 2009

 

 

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