SALVADORES Y CARCELEROS

Es un tema apasionante analizar el fenómeno latinoamericano de los gobiernos populistas en algunas naciones de la región. ¿Qué significan? ¿Por qué se mantienen aunque no logren una sustancial mejoría en las condiciones de vida de sus habitantes?
Hoy podríamos afirmar que se trata de un populismo que propaga un discurso aparentemente progresista y presuntamente nacional y que es proclive a aceptar los regímenes totalitarios siempre y cuando respondan a los ideales incubados en un indoamericanismo de izquierda.
¿Pero cómo se puede calificar a aquellos gobernantes que habiendo sido elegidos por una mayoría popular gobiernan con absoluta prescindencia de la opinión y control de las minorías? ¿Son demócratas o dictadores?
Para algunos, son demócratas porque son los representantes legales de una población, por tanto, sus acciones de gobierno están consolidadas por el respaldo que les da el resultado electoral. Para otros, son dictadores de facto detrás de un escaparate democrático.
En realidad, parecerían ser ambas cosas al mismo tiempo.Por Enrico Udenio

 
SALVADORES Y CARCELEROS

Este tipo de populismo se hace presente en muchas de las naciones latinoamericanas, desde el cono sur con la experiencia peronista argentina hasta el norte con las sucesivas décadas de gobiernos del aprismo mexicano, en los cuales el apoyo popular y la validez democrática fueron utilizados para hacer trizas al sistema republicano, no respetando ni a las minorías ni a las instituciones.

PARA LEER LA NOTA COMPLETA,
INGRESAR EN EL PERIÓDICO
LOS ANTEOJOS DEL TATA

www.losanteojosdeltata.com.ar

Anuncios

Una respuesta a “SALVADORES Y CARCELEROS

  1. Si bien es cierto que al peronismo se lo podría calificar de “populismo” no es ni fué igual a los demás “populismos” que surgieron en otros países de latinoamérica. Éstos tenían y tienen un marcado tinte “marxista”. En cambio el peronismo fue y es muy distinto. Perón mismo dijo: “Somos peronistas por lo tanto no somos marxistas.” Esto “enfureció” a los principales líderes guerrilleros quienes creyeron equivocadamente que Perón admitiría a la doctrina marxista como programa de su gobierno o al menos tendría que resignarse a admitirlo como un “hecho consumado”. Felizmente Perón no quiso entrar en ese juego. La “Tercera Posición” doctrina por él creada no era “anticapitalista”, si bien admitía algunas pautas “socialistas” en algunas áreas de su gobierno, pero nada más. Perón dijo alguna vez: “Un tornillo fabricado por el estado cuesta como si fuera hecho de oro”. Esto demuestra categóricamente de que él no es “estatista”. Otros dirigentes peronistas tal vez lo fueron o quisieron ser. Recién a mediados de la década del 80′, el entonces presidente de Rusia Majail Gorbachov se dió cuenta que el “comunismo” fracasó como doctrina económica y como sistema de gobierno. Ocurrieron el “glasnost” y la “perestroika”. Rusia y China, desde entonces, se convirtieron en “países capitalistas”. EE. UU y Japón ayudaron mucho a Rusia y a China. Los comunistas argentinos y latinoamericanos no se han dado por enterado de esto. Siguen hablando de Lenin, de Marx, de Castro, del Ché Guevara, etc, Y todavía hay algunos que dicen: “La Revolución del Ché Guevara está todavía inconclusa” ¿?. ¡ Por amor de Dios! ¡Qué siga inconclusa!. No vaya ser cosa que para concluirla se tenga que recurrir a matar a civiles, a militares, a sindicalistas “burocráticos” y a empresarios. Ya no hay militares que corran el riesgo de ser llamados “criminales de lesa humanidad”. Antonio Nour.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s