“La estupidez posee la peligrosa capacidad de tomarse a sí misma en serio”.
Enrico Udenio, 20 de Mayo de 1979. “Diario de un Divorciado” (Sobre la base de un poema de Luis Aute) Ed.Carra. 1981
El resultado de las elecciones legislativas del día de ayer, es la consecuencia lógica de un proceso de deterioro iniciado al poco tiempo de que Néstor Kirchner asumiera la presidencia de la Nación, en 2003.
En mi primera reacción, experimenté una satisfacción muy profunda, porque a la mayoría de la población le llevó sólo seis años saber que el país estaba gobernado por personas ineptas que sufrían desequilibrios emocionales y sembraban odios entre los argentinos.
A pesar de lo joven y experimental de nuestra democracia, se tomó rápidamente conciencia de que los Kirchner mintieron todo el tiempo, que desaprovecharon los mejores cuatro años de riqueza de los últimos 100 años del país, que concentraron el poder en un nivel que ni el mismo Perón pudo lograr, que se mofaron de las instituciones y la república, que utilizaron el dinero del pueblo a su antojo y capricho, y que nos hicieron pelear con todo el mundo, con excepción de Bolivia, Cuba, Ecuador y Venezuela. Y no son justamente éstas las naciones que los argentinos eligen como modelos.
Mientras repasaba qué decir sobre este extraordinario rechazo popular a una forma nefasta de hacer política, recordé algunos textos que escribí en el pasado y que se relacionan con el actual derrumbe político del matrimonio presidencial.
CORAZÓN DE DERECHA, DISCURSO DE IZQUIERDA (2003-2004)
En el año 2004, en mi ensayo “Corazón de derecha, discurso de izquierda” (Ugerman Editores), en el Capítulo 12, titulado “Los Medios de Comunicación”, me refería a las manifiestas complicidades del periodismo con el autoritarismo de Kirchner:
* “(…) durante su mandato como gobernador en la Provincia de Santa Cruz modificó su Constitución para poder ser reelegido eternamente. Esta actitud, como ninguna otra, lo delató como un codicioso del poder, al igual que Menem y tantos otros caudillos del interior del país. ¿Cómo es posible que la mayoría del periodismo observara con tanta indulgencia esta tendencia autoritaria del actual presidente? Todavía hoy, cuando ya se observaron numerosas actitudes de Kirchner que, como mínimo, generan verdaderas sospechas sobre su condición democrática (juicio a los jueces por sus fallos, presión sobre los medios de comunicación, impulsos violentos ante las críticas a su gestión, descalificación de todo opositor, violencia verbal, entre muchos otros detalles), existen numerosas personalidades y capacitados profesionales que juzgan con enorme liviandad las palabras y acciones de este hombre. La tendencia a medir con distinto grado de tolerancia mismas actitudes, según la ideología del personaje de turno, reviste un signo de peligrosidad extrema porque, si una actitud es dañina, lo es independientemente de quien provenga. ¿Qué sucedería con la democracia argentina si Kirchner logra eternizarse en el poder utilizando sus ocho años permitidos y otros ocho años más a través de imponer a su esposa como candidata presidencial, previo paso por la gobernación de la provincia de Buenos Aires? (…) En la misma elección presidencial del año 2003, fue notable la incertidumbre y la ligereza con la que el periodismo (que a través de la opinión pública ejerce mucha influencia sobre la justicia electoral) enfrentó el increíble hecho de que todo el pueblo argentino tuviera que dirimir en la interna de una agrupación política (el peronismo). Se violó el contrato democrático y el pueblo se encontró para la segunda vuelta electoral con el hecho consumado de elegir presidente del país entre dos postulantes pertenecientes a ese mismo partido.”
* “(…) De todas las manipulaciones posibles, la que considero más perjudicial para el país es la de medir a la misma acción con diferente vara. Los medios que le perdonaron a Menem su ambición de poder a cambio de políticas socioeconómicas con las que estaban de acuerdo o les eran favorables tienen la misma responsabilidad que aquellos que le perdonan a Kirchner similar ambición de poder a cambio de políticas socioeconómicas con las que están de acuerdo o les son económicamente favorable. (…) Si bien todo periodista tiene derecho a tener su propia postura ideológica, con su trabajo debería promover el debate exponiendo sus ideas con cierto nivel de pragmatismo y la mayor cuota posible de objetividad. Sería una manera de reconocer las ideas del “otro diferente”. Una postura profesional con la que la gran mayoría del periodismo argentino está en deuda. El país necesita de periodistas que aporten conocimiento y tolerancia a la sociedad para encontrar los puntos en común con aquel que propaga con inteligencia ideas con las que uno no coincide.”
En el mismo libro, en el Capítulo 16, “El Transgresor”, me refería al inevitable estancamiento del desarrollo por causa de los desatinos de la política económica:
* “(…) durante la administración actual de Néstor Kirchner, se mantiene buena parte del resquebrajamiento de este pilar principal del capitalismo: el derecho de propiedad. Casas y fábricas tomadas, expropiación indebida del dinero de los ahorristas y acreedores, discurso populista que busca agradar a la mayor cantidad de ciudadanos (de hecho las encuestas de opinión así lo marcan) defendiendo con mucho más fervor los derechos de los deudores y sectores carenciados en claro detrimento de los derechos de los propietarios y acreedores. Las consecuencias de ello son previsibles y muy perturbadoras para las posibilidades reales de un desarrollo económico. Por supuesto, desde el punto de vista de la ética y la sensibilidad social, un buen gobierno debe ayudar al sector más menesteroso de la población, pero no a costa de vulnerar los derechos de los que no sufren esa situación.”
LA HIPOCRESÍA ARGENTINA (2006-2007)
En el año 2007, en mi libro “La Hipocresía Argentina” (Ed.Delared) me refería a la responsabilidad que tenía el pueblo argentino sobre los males del país:
* “En apariencia, el camino que eligió el presidente argentino electo en el año 2003, Néstor Kirchner, para elevar la alicaída autoestima de los habitantes del país, devenida a partir de la gran crisis de los años 2001 y 2002, fue el de un agresivo discurso tanto contra sus antecesores como con respecto al liberalismo económico, en especial el foráneo. Con ello logró movilizar las emociones nacionalistas de la población recibiendo, a cambio, un enorme porcentaje de apoyo hacia su gestión. Las encuestas a principios del 2006, tres años después de haber asumido, mostraron que más del 70% de la población estaba de acuerdo con su gobierno y, en especial, con la pesificación asimétrica y el resultado del canje de la deuda externa. Esto indicaría que gran parte del pueblo quedó capturado por sus necesidades al hacer propio el pensamiento oficial de que no hay obligación de honrar los compromisos contractuales asumidos si las circunstancias o las crisis así lo justifican. Este tipo de seducción política parece ser muy efectiva a la hora de aumentar las posibilidades electorales del quien lo utiliza”.
* “(…) El presidente argentino, Néstor Kirchner, popularizó, también, la fantasía de que no se pagarían los miles de millones de dólares que pertenecen a los que no aceptaron la propuesta argentina, ya que las resoluciones judiciales terminarían siendo favorables al país y, en el caso de que no lo fueran, igualmente los acreedores no podrían hacer efectivo el cobro mientras él estuviera en el gobierno. Esta decisión obliga a que, año tras año, el Congreso argentino prorrogue el estado de “emergencia económica” del país pues, de otra manera, no podría evitar la avalancha de juicios internacionales por causa de esa deuda impaga. Como contrapartida, enfatiza que se pagarían los nuevos bonos utilizados para el canje de la deuda (actualizados por los índices de inflación), aunque no se entiende bien desde qué lugar lo asegura pues, con los dictámenes de la nueva Corte Suprema de Justicia, de aquí en adelante o hasta que otra corte anule lo hecho por la presente, la “emergencia económica” dará para todo y dependerá del factor político. Por lo tanto, no es descabellado predecir inestabilidad y peligrosidad de cobro en el futuro para los nuevos bonistas. Desde el gobierno se rechaza esta desconfianza pues se da por entendido que con el nuevo rumbo económico todo cambiará. Esto muestra un alto nivel de voluntarismo y pensamiento mágico en un país como la Argentina que posee antecedentes históricos de trasgresión sistemática a las reglas establecidas. Respecto a esto, ya se ha comprobado la intervención del gobierno en el organismo estatal de medición (INDEC) para que los índices de inflación muestren porcentajes menores a los reales, lo cual significa una estafa a los propietarios de los bonos.
* “(…) Después del default se difundió la idea poco probable de que pronto volverían los créditos y las inversiones. Seguir obteniendo ayuda de aquellos a los que dañamos quitándoles un dinero que les pertenece sin que medie negociación de partes, dependerá, finalmente, de la magnitud de esa quita y de la forma en la que se la consiga. El caso argentino mostró un recorte descomunal y una manera hostil en la forma de obtenerlo. Haber informado al acreedor que no se le va a pagar entre aplausos y vítores, además de insultarlo reiteradamente calificándolo como idiota útil, explotador, usurero o ladrón, no es el mejor camino a seguir cuando probablemente en poco tiempo más, se deba recurrir nuevamente a él. A su vez y según las encuestas realizadas en esos momentos, una gran mayoría de la población argentina apoyó la decisión de “no pagar” incrementando, de esta manera, la sensación del riesgo que significaba invertir en la Argentina. A través de los medios de comunicación internacionales el mundo observaba, con estupor, que la declaración de cesación de pago, la más grande de la historia mundial en términos de volumen de deuda, no era únicamente producto de equivocadas acciones realizadas por gobernantes incapaces e irresponsables sino que, además, contaba con la aprobación de un pueblo que, con esa acción, hacía evidente su carencia de ética ante los compromisos y contratos contraídos. Se reafirmaba así, la reiterada postura de la población y de sus gobernantes a transgredir sistemáticamente las leyes y la Constitución de su país.”
LOS ANTEOJOS DEL TATA (2008)
A su vez, en algunas de las notas publicadas un año atrás, en Los Anteojos del Tata, predecía la caída del matrimonio Kirchner como un hecho inevitable, por consecuencia de sus constantes errores e incapacidad para gobernar una nación:
En la nota del 7 de julio del año pasado, “La Cuenta Regresiva”, (http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/2008/07/08/la-cuenta-regresiva/)
* “(…) el gobierno de Néstor Kirchner utilizó los subsidios monetarios y la persecución y extorsión a las empresas formadoras de precios. El inesperado aumento de los valores internacionales de los principales commodities exportables de la Argentina generó cuantiosos ingresos que permitieron construir a través de los años una extensa red de enredados subsidios. Los beneficios de las compañías prestadoras de servicios comenzaron a depender del dinero que les daba el gobierno y no de su propia rentabilidad. Kirchner pagaba para que no subieran los precios. En esto consistió la esencia del denominado “modelo de país” impulsado por el matrimonio Kirchner. (…) Siempre asocié la inflación con el agua. Es imposible contener sus filtraciones cuando no tenemos una buena canalización o sufrimos el deterioro del techo y paredes. Mientras el gobierno insistía, una y otra vez, en que no había inflación, la población comenzó, durante el 2007, a darse cuenta de que les estaban mintiendo, porque los precios internos no paraban de crecer. La inflación es el peor de los males económicos para una nación, porque son los sectores carenciados los más castigados por ella.”
* (…) “Hoy el pueblo comenzó a ver que después de los 80.000 millones de pesos que el gobierno recaudó por las retenciones aduaneras a las exportaciones, seguimos sin tener más hospitales o más escuelas, contamos con escasas obras viales y públicas y limitada energía; estamos importando gas, electricidad y en pocos años más, deberemos importar petróleo (por supuesto, a valor internacional, lo que plantea la pregunta sobre quién pagará la diferencia). Los servicios esenciales son un desastre y la Argentina es la nación de América Latina que recibe menos inversiones. (…) En el grupo G8, donde están las ocho naciones más ricas del mundo, ya se conversa sobre la posibilidad de incluir a México y Brasil entre ellas. ¡Pensar que en 1940 nuestro PBI per cápita a valor constante era el doble y el triple del de esos dos países!” (…) “Finalmente, toda la bonanza promovida por el gobierno entra en flagrante contradicción con su discurso sobre la imprescindible necesidad de seguir contando con la ley de “emergencia económica. No se entiende. ¿Vamos bien o estamos en emergencia? Ya tuvimos un presidente que nos decía: “estamos mal pero vamos bien”.
* (…) “El cúmulo de mentiras no podrá impedir que la realidad termine finalmente imponiéndose. El país tiene mucha experiencia en estas lides. La inflación escalará cada vez más; (…) volverán las demandas (…); las inversiones privadas seguirán sin aparecer, y sin ellas no bajará la desocupación ni podrá aumentar la riqueza; la inseguridad jurídica se mantendrá (…), y el dinero que recaudará el Estado con los mayores impuestos será cada día más insuficiente para calmar los ánimos y cubrir la maraña de subsidios creados.
* (…) “Aunque la crisis ya se ha instalado y proseguirá su curso hasta el desenlace final, podemos depositar nuestra esperanza en la fortaleza de sus habitantes y en la evolución que nuestro país ha demostrado desde el advenimiento de la democracia en 1983.”
En la nota del 14 de julio del año pasado, “El Desborde Emocional y Desequilibrado”; (http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/2008/07/14/el-desborde-emocional-y-desequilibrado/)
* (…) “Recuerdo una leyenda israelí que cuenta que había una vez dos amigos que, no obstante estar condenados a muerte, conquistaron la simpatía del rey. Éste decidió ofrecerles una oportunidad para superar el trance: unió dos picos de una profunda quebrada mediante una soga y prometió a los condenados que si lograban pasar al otro lado, les concedía la vida. El primero de los dos, bambaleándose, logró finalmente cruzar. El otro, antes de intentarlo le preguntó a su amigo cómo lo había logrado. El compañero le contestó que no lo sabía. “¿Pero algo habrás hecho para no caerte?” -insistió el otro. “Y sí –respondió el que estaba ya a salvo- cada vez que me inclinaba demasiado para un lado, enseguida equilibraba mi cuerpo yendo para el otro”.
Es evidente que los Kirchner no pueden equilibrar su gobierno y probablemente terminen cayendo al abismo. La tragedia mayor será que se lleven con ellos al país entero en esa caída.
En la nota del 20 de julio del año pasado, ”Una Profecía Auto-Cumplida”; (http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/2008/07/20/una-profecia-auto-cumplida/)
* (…) “Cuando en la medianoche del miércoles 16 de julio, la presidenta Cristina supo que su vicepresidente, el Ingeniero Julio Cobos, desempataría la votación del senado en contra de la implementación de la Resolución nº 125, finalizó un proceso de deterioro auto infligido.”
* (…) “no encuentro argumentos para mantener la ilusión de un probable cambio en la política de gobierno. No creo que suceda” (…) “Es imposible pensar que exista una Cristina Fernández políticamente diferente a su marido Néstor Kirchner. En un matrimonio en el que la política es un tema de muy poca relevancia, es probable que ambos miembros de la pareja puedan tener diferentes ideologías sin que esto genere conflictos. Pero en el caso de los Kirchner, en el que la ideología y el poder político han sido los factores más importantes de sus vidas, es impensable considerar que uno pueda llegar a ser diferente al otro. Por lo tanto, los tres años y medio que faltan para que finalice el mandato del matrimonio presidencial, probablemente transcurran en medio de serios conflictos (…)”
* (…) “La psicología define al concepto de profecía auto-cumplida como una expectativa o predicción, en la mayoría de las ocasiones de inclinación negativa, cuyo efecto hace que quien la proclama realice, de manera inconsciente, actos que conducen a que se cumpla lo predicho.” (…) “Es un fenómeno interesante, porque los individuos raramente son conscientes de que han sido las propias expectativas las que han influido sustancialmente en el comportamiento del otro.” (…) “La rebelión del sector agrario, claramente determinada por la defensa de sus intereses comerciales, pudo haber sido controlada en pocos días, pero los Kirchner motorizaron un ciclo en espiral en el que, una y otra vez, se cerraron en sus expectativas negativas denunciando como golpistas a todos los principales actores sociales que participaban o apoyaban las posiciones del campo.” (…) “Fueron numerosas las señales que dio la mayoría de la sociedad para que los Kirchner dejaran de lado sus expectativas negativas: desde la defección de importantes políticos dentro del mismo partido político gobernante hasta la unión de buena parte de la oposición, pero en los más de cuatro meses que duró la rebelión federal, los representantes del oficialismo hicieron todo lo imaginable para enervar, someter y acallar a aquellos que dudaban de la conspiración denunciada.”
Por último, en la nota del 3 de agosto del año pasado, “Si Hay Miseria Que No Se Note”, (http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/2008/08/03/144/)
* (…) “La sociedad está comenzando a concientizar que los KK no cambiarán en nada su forma de gobernar. Los últimos acontecimientos muestran al matrimonio presidencial más irritado, autista, sin admitir errores ni soportar la reciente derrota parlamentaria. El ansia de venganza los obnubila y persisten en su actitud de considerar como una rendición al hecho de aplicar la racionalidad política con aquel que piensa diferente.”
* (…) “Creo que la suerte política está echada para ellos, aunque aun detenten un alto nivel de aceptación positiva, en especial por parte de un sector del sindicalismo, sectores poblacionales del conurbano bonaerense, y sectores de izquierda ligados emocionalmente a la reivindicación del proyecto revolucionario de los años 70. Quizás su final sean las elecciones del 2009 o las del 2011, puede dudarse de la fecha pero no de los resultados.”
* (…) “Sin cambiar fondo y forma, los KK no podrán evitar que la inflación continúe o que siga aumentando la pobreza en el país. No servirán los controles de los precios para evitar la inflación, las retenciones aduaneras para acumular la caja que necesitan para pagar deudas y subsidios, ni el usual discurso de echarle la culpa de todos los males a vaya saber qué mano negra. Sin un cambio por parte de nuestros gobernantes, no aparecerán las inversiones para corregir el rumbo. Y ellos no pueden cambiar, porque todo lo que hicieron hasta ahora es lo único que demostraron que sabían hacer desde que ascendieron al poder en su provincia: gobernar desde el atril. Esto nos obliga a pensar en cómo será la Argentina post-Kirchner y en cómo debemos prepararnos para afrontarla.”
Todos estos análisis sobre el matrimonio Kirchner, escritos en los años 2003, 2004, 2006, 2007 y 2008, mucho tiempo antes de su derrota electoral en el día de ayer, mantienen su vigencia.
Enrico Udenio
29 de Junio 2009